jueves, 5 de febrero de 2009
jueves, 22 de enero de 2009
Consiero que más de la mitad de casos de decepción y desilusión que se presenta en las mujeres es causada solo y únicamente por nuestra inmensa capacidad de imaginarnos lo que podría ser.
Es simple. Ante una situación tendemos a esperar de ellos la misma actitud, detalle, atención, comportamiento, respuesta. En todo aspecto amoroso, laboral, amistad, etc. Si tenemos en cuenta que las probabilidades de que sus acciones coincidan con lo que nuestra cabecita maquina son mínimas, tenemos como resultado un camino de abruptas pendientes y bajadas, de ilusiones y desilusiones, de porrazo tras porrazo con la realidad.
Por eso creo que lo mejor es no esperar mucho -o nada-, no alimentarnos de lo que nos gustaría que fuera. Quizás suene algo mediocre, pero al menos así seremos realistas y nos mantendremos con los pies bien puestos sobre la tierra.
Esos casos que las teleseries publicitan o bien las películas son tan aislados, aunque hay casos y casos, nada es absoluto. A lo que quería llegar es que debemos de dejar de pensar que él va a hacer justo lo que esperamos, lo que queremos, lo que soñamos, aquello que vemos día a día en esas películas románticas que más de un lagrimeo provoca, pero nunca hay que olvidar que es ficción!.
Creo que el seguir este plan, nos va a permitir sentir que nada nos va a ser suficiente, asi cualquier detalle, el disfrutar de las cosas simples te hará mas feliz que siempre anhelar más y más y más.. y terminar esperando.. que llegue siquiera el primer más.
Puede ser difícil, lo sé. Es algo de lo que siempre converso con mis amigas y creo que esto me ha permitido disfrutar más de lo que la vida me ha dado ¿Están de acuerdo conmigo?
domingo, 4 de enero de 2009
Siempre he creído que es necesario en una relación, de pareja, amistad, laboral, que los sentimientos, se demuestren con acciones,“porque las palabras se las lleva el viento”. Pero existen hombres que mal interpretan dicha frase, esas acciones se transforman en enfermizas, con llamados asfixiantes, con la excusa " quería saber que estabas bien", pero todas sabemos que es para un control indebido y caprichoso. (No intentaré siquiera generalizar menos clasificar esta acción netamente masculina, porque he conocido mujeres que son peores.)
Quién no ha vivido un "cariño malo" ? Creo que a pesar que no es recomendable, considero que es positivo que al menos UNA vez en la vida, experimentar por esa sensación tan enfermiza, ya que como decía mi abuelita " De los errores se aprende...”
Pero existen personas, que hacen la práctica de ese amor su vida, que minorizan al otro, que los restringen, que lo controlan, que lo esclavizan, que lo encapsulan mental y físicamente, que agotador, sólo pensarlo me angustia. A veces no lo vemos pero existen personas que tras un "bien" no lo están.
Esta nota, me inspiró hacerla una amiga, a quién ayer leí y me dí cuenta que su historia de amor, no era tan así, no daré nombres, porque sería una falta de respeto y desubicación total, pero sé que leerá esto. Sólo espero que sea feliz plenamente, porque el amar sano, no es eso, el amar sano quizás es saber en que está el otro pero no limitarlo, ya que antes de esa persona que llena tu vida de amor, todos teníamos vida antes, amigos, planes, proyectos, idealización. Ojala cambie el panorama, porque me angustia saber que lo pasas mal, sin poder ayudarte.
Siempre he pensado que si un día te levantas, piensas en la otra persona y sientes que no puedes respirar. No es el amor o las ansias por verla (o) lo que te lo impide: Estar con esa persona se ha vuelto algo asfixiante y frustrante. Necesitas escapar.






